• 2022-10-02
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Un año y contando

Hernando Parra cumple su primer aniversario como rector. En su administración se adoptaron las medidas para superar la crisis financiera, se vinculó personal idóneo para asumir los cargos directivos y se están enfrentando los problemas de acreditaciones ante el Ministerio de Educación. La tarea apenas comienza.

Por: Juan Pablo Estrada.
Profesor titular de la Universidad Externado de Colombia.

Parece poco tiempo, pero muchas cosas se han logrado en este primer año de la nueva administración del Externado. La primera y tal vez la más importante, haber tomado con firmeza el timón del barco para cambiar de rumbo. Nunca se exageró desde esta tribuna ni desde EL RADICAL cuando se hicieron las denuncias. En manos de Juan Carlos Henao y la todopoderosa Martha Hinestrosa, estábamos próximos a encallar. Lástima que los que nos atacaron con virulencia, algunos sentados hoy en el consejo directivo, no tengan aún la gallardía de reconocer que financiera, administrativa y académicamente el desgreño era total. Hoy les consta y me cuentan que pasan saliva cuando, con las pruebas al canto, se llevan los temas a discusión de ese órgano en busca de las soluciones.  

A pesar de que un empalme serio, como correspondía, jamás se dio en ninguno de los cargos de dirección de la Universidad por razones imputables única y exclusivamente a la administración saliente, se adoptaron las medidas para superar la crisis financiera, agudizada por la pandemia pero no ocasionada por esta; se vinculó personal idóneo para asumir los cargos de dirección, dejando a un lado el amiguismo como criterio de escogencia y se están enfrentando los problemas de acreditaciones y trámites ante el Ministerio de Educación. De no creer, pero el Externado de Colombia no tiene acreditado hoy ninguno de sus programas de posgrado. La prioridad de la viajera doctora Hinestrosa eran las compras y los restaurantes, pero no sus asuntos funcionales. Ojalá la doctora Myriam Ochoa, a quien le habían encargado esos trámites, nos contara qué pasó y los directores de posgrados que se desentendieron del tema, dieran la explicación que nos deben. No solo la doctora Martha ejercía el cargo con ligereza. 

Juan Pablo Estrada, profesor titular de la Universidad Externado de Colombia.

Benévolo en exceso para mi gusto ha sido el rector Hernando Parra a la hora de dejar las cosas claras, no para usar “espejo retrovisor”, sino para que la comunidad sepa lo que estaba pasando, jamás se repita y no vaya a terminar él cargando muertos ajenos. Este primer año de gestión es una nueva oportunidad para esa tarea pendiente.

No hubo purga ni persecución. Por el contrario, lentamente se recupera la calma y se sanan las heridas que dejó un enfrentamiento que nunca debió escalar hasta donde llegó. La democracia se siente en los corredores del Externado. Consejos de las facultades y decanos elegidos con proceso de consulta no vinculante se han tramitado con éxito y hoy las facultades que en mala hora se habían convertido en patitos feos, recuperaron la importancia que siempre han debido tener. Hay nuevos decanos en Finanzas, Patrimonio, Contaduría, Ciencias Sociales, Administración y, por su puesto, Derecho.

Luego de que la doctora Jhoana Delgado asumiera el encargo de la decanatura de la más icónica de nuestras facultades y lo ejerciera con competencia, dedicación y buenas maneras, dejando claro que lo que hay es mujeres valiosas en nuestro Externado, la consulta favoreció la maestra por antonomasia, Emilssen González de Cancino, que este viernes asume la dirección de la Facultad de Derecho. Necesitaría toda una columna para hacerle honor a la trayectoria de nuestra nueva Decana. Por lo pronto me limito a señalar que la maestra de todos los que hoy tenemos la enorme responsabilidad de enseñar en nuestra Universidad, la romanista consumada y a la vez jurista de avanzada, que le ha dedicado su vida entera al Externado, ve recompensado su esfuerzo, su amor incondicional por este centro de pensamiento libre y de seguro guiará con su conocimiento, disciplina y talante conciliador la Facultad de Derecho hacia las transformaciones que demanda con urgencia para recuperar los lugares de privilegio de los que nunca debió alejarse. Buen viento y buena mar a la nueva Decana. La acompañaremos decididamente, prestos a ejercer la crítica constructiva que sabemos valora, cuando sea menester.

La tarea apenas comienza y eso lo sabe el rector Hernando Parra. Por eso no baja la guardia y no la puede bajar. El estatuto profesoral en discusión, con aberraciones como la de jubilar a los setenta años a los profesores o exigir título de doctor para ser docente, que nadie va a prohijar; y la elección del nuevo consejo directivo, son las prioridades del rector, que ha conformado un equipó de lujo para sortear el temporal y conducirnos a puerto seguro, equipo en el que se destacan con poca bulla, pero con muchas ejecutorias Néstor Osuna y José Fernando Rubio, que se consolidan como sus grandes coequiperos.

Toca terminar de poner la casa en orden y avanzar en las transformaciones. Se puede y se debe.

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