• 2020-11-29
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La elección

Hay varios nombres con merecimientos, conocimientos y bríos para reemplazar al rector. Por eso no se puede hacer eco de las propuestas que apuntan a una elección secreta o a manipulables encuestas, en las que Henao puede meter un “gallo tapao”.

Por: Juan Pablo Estrada.
Profesor de la Universidad Externado de Colombia.

Instalado el renovado consejo directivo, la comunidad externadista tiene sus ojos puestos en la elección del sucesor de Juan Carlos Henao, que debe concretarse en el arranque del 2021. Aunque en los mentideros se sostiene que cualquiera lo haría mejor que el “bacán” que administró la heredad pensando solo en obtener ventajas para él y su círculo íntimo, no hay que olvidar esa máxima que señala que cualquier situación complicada es susceptible de empeorar. De modo que desde ya la comunidad entera y, sobre todo, los electores de los nuevos consejeros, deben demandar de ellos claridad, apertura, debate y criterios para la elección. No podemos volver a lamentarnos por cuenta de la “culpa in eligendo”.

Y es que ya se oyen voces de algunos que se consideran con los méritos para suceder a Henao –acaso con su patrocinio–, pretendiendo ser ungidos luego de un cónclave, como si no estuviéramos en el Extrernado liberal sino en el estado vaticano. ¡Faltaba más! Quien pretenda ser rector debe hacer saber a la comunidad toda y a quienes la representan, cuál es su proyecto de universidad, sus objetivos a corto y mediano plazo, pero sobre todo, fijar postura sobre los temas que han dividido a la comunidad, en especial señalar si está dispuesto a “deshinestrosizar” los cuadros directivos, a elegir decanos por méritos y en procesos democráticos, así como permitir el escrutinio de sus ejecutorias como profesional y miembro de la sociedad. De lo contrario, los lobos con piel de oveja van a tener su espacio servido.

Tengo fe y confianza en que los consejeros de la lista independiente de Erik Tremolada y los representantes de los estudiantes no serán inferiores a esta responsabilidad histórica. Son ellos los llamados a encender la luz que nos saque de las tinieblas para que el discurso de pluralismo y democracia que se predica en los salones de nuestro Externado, se practique de nuevo. Del consejero Jaime Duarte espero poco. Por el desayuno se sabe cómo será el almuerzo.

Juan Pablo Estrada, profesor de la Universidad Externado de Colombia.

En mi columna anterior hice mención al nombre de la profesora Emilsen González de Cancino, cuyo nombre vine ambientando un grupo de profesores más por conveniencia que por convicción. Tiene todos los merecimientos para aspirar, así algunos con la cabeza caliente pretendan imponerle vetos por cuenta de lo que piensa, dice y hace su hijo Iván, litigante fogoso con quien poco coincido en sus posturas políticas e ideológicas. Tal proceder no solo es injusto sino contrario al talante externadista. Sugerir siquiera que las preferencias y simpatías políticas de su hijo condicionan el proceder siempre recto y justo de la profesora Emilsen, es más que un disparate. Otra cosa es ella deba hacernos saber si aspira o no a ser rectora, o si se trata de lanzamientos inconsultos a los que no le jala. En todo caso, todos los aspirantes deberán pronunciarse sobre los temas sensibles de la universidad si quieren suceder a Henao.

También ha hecho saber su interés en participar de la contienda el ex ministro Andrés González, que no la tiene fácil por cuenta de su cercana relación con los Hinestrosa que hoy, quien lo creyera, es un pesado lastre. Algunos sostienen que el nombre del ex fiscal, ex ministro y externadista de quilates, Alfonso Gómez M, entraría al sonajero. Amanecerá y veremos.

Al lado de estos nombres -todos de primera línea-, si es que deciden aspirar, qué bueno sería ver en el partidor a Ramiro Bejarano G, externadista de predica y obra, quien sin duda guiaría la universidad con carácter, decencia y dedicación como conclusión de su brillante y respetada trayectoria académica; o a Hernando Parra N, conocedor como pocos de nuestra universidad, representante de una generación de externadistas que reclama con razón su espacio, quien ya demostró que no hace genuflexiones a quienes no las merecen.

De manera que por fortuna hay varios nombres para candidatos. Con merecimientos, conocimientos y bríos. Por eso señores consejeros no hay que hacer eco de las propuestas que apuntan a una elección secreta o a manipulables encuestas, en las que Henao puede meter un “gallo tapao” ¡Queremos oír a los candidatos! Al cuadrúpedo no le pasan el bisturí dos veces.

Posdata: Nunca es tarde para reconocer a quienes desde distintos frentes denunciaron las tropelías de Henao y sus consejeros de bolsillo, así no siempre haya compartido las formas. Hoy, cuando la esperanza de cambio existe, debo mencionar a Juan Simón Vásquez, representante de los estudiantes que fue una verdadera piedra en el zapato para Henao y M. Hinestrosa. Su voz se hizo sentir y desde EL RADICAL hizo denuncias serias, algunas de las cuales siguen sin respuesta. El profesor Jorge Perdomo, quien a pesar del ostracismo al que han querido condenarlo, no se amilanó y sentó con firmeza sus posiciones en las redes y en este medio de comunicación como colaborador ocasional. Y también Eduardo Montealegre, que renunció a su condición de profesor, pero no a la de externadista y reclamó por la democratización del Externado desde distintos frentes.

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