• 2020-08-07
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EL RADICAL ni se compra ni se vende

Quienes afirman que EL RADICAL pretende “tomarse el poder”, simplemente se escudan en esa falacia ad hominem para descalificar las críticas sin responderlas y para evadir la rendición de cuentas que toda la Universidad está esperando.

Si algo ha identificado el estilo desleal de las actuales directivas del Externado son las mentiras y campañas de desinformación que a la manera de Goebbels, el ministro de propaganda nazi, se ha instrumentado y propalado.

En cuanto EL RADICAL empezó a dar cuenta de las irregularidades que vive la Universidad y que aun persisten, porque siguen sin rendirse cuentas comprobadas de la gestión y aun no se permite una auditoria externa autónoma e independiente, desde la rectoría se soltó un primer mensaje de desinformación que muy pronto se desbarató. En efecto, el primer paso fue difundir la especie de que EL RADICAL era una excusa para llevar a la rectoría a Eduardo Montealegre, ex fiscal General de la Nación, con quien el Rector Henao creó un problema insoluble.

En ese momento los amigos del Rector y beneficiarios de sus favores, entre otros los destinatarios de una que otra beca estando en uso de buen retiro, salieron a sostener en diferentes escenarios que toda esta propuesta de un grupo de profesores era simplemente una estrategia para cambiar a Henao por Montealegre. Vino la reelección expresa y fraudulenta de Juan Carlos Henao como Rector, y como era de esperarse el nombre del doctor Montrealegre no apareció ni siquiera mencionado, con lo cual quedaron despejados los falsos rumores de que se buscaba convertirlo en Rector.

Ahora, ante la insistencia de EL RADICAL para que se rindan cuentas comprobadas de la gestión, que despejen la mortal duda de que hablaba Racine de si las actuales directivas están haciendo uso indebido de los recursos que les pertenecen o no, o para que se permita la realización de una auditoria externa, o para que se expliquen las relaciones confusas del Externado con el Grupo Bolívar, de nuevo las directivas de la Universidad han difundido otra especie igual de mentirosa que la primera. Ahora pretenden convencer a los incautos de que en realidad lo que busca EL RADICAL es apoderarse de la Universidad y tomar el control de la misma, lo cual haría ilegítima cualquier crítica que se haga desde estas páginas.

Una vez más hay que recordarlo: quienes dirigen la Universidad no son sus dueños, ni rige el principio monárquico en esta ilustre casa de estudios, ni existe algo así como un derecho a perpetuidad para gobernar al Externado. Es un insulto al cuerpo profesoral, en general, descalificar las críticas con la evasiva de que se trata de remplazar a las actuales directivas. Así pues, si algunos de los profesores que colaboran en esta noble publicación tuvieran aspiraciones de presentarse como candidatos a las próximas elecciones, están en su legítimo derecho a hacerlo. Las columnas que han escrito y las posturas que han asumido, le permiten a la comunidad universitaria conocer su talante y sus ideas. Que eso quede claro.

Pero dicho eso, es menester afirmar, con igual énfasis, que quienes propalan la versión de que EL RADICAL pretende “tomarse el poder”, simplemente se escudan en esa falacia ad hominem para descalificar las críticas sin responderlas y para evadir la rendición de cuentas que toda la Universidad está esperando. El Externado no traga entero, el cuerpo profesoral está consciente de esa artificiosa campaña de desinformación.

Lo que reclama EL RADICAL es transparencia, no el control del poder corrupto de la Universidad. Lo que busca la comundiad externadista es la garantía de que no haya habido un saqueo o un manejo irresponsable los haberes de la Universidad. Eso es lo que no quieren entender Juan Carlos Henao y Marta Hinestrosa, ni su guardia pretoriana de aduladores y por eso acuden a desinformar a la comunidad externadista.

Es propio de los dictadores mentir, porque es de la única forma como pueden asegurar su permanencia y sus abusos. Maduro y Chávez son buenos ejemplos recientes de como hicieron de la mentira un programa de gobierno. Lo que nunca creímos es que esas despreciables tácticas de mentir iban a convertirse en el sello de la administración actual del Externado.

EL RADICAL y sus organizadores, como el pasodoble famoso, ni nos compran ni nos vendemos. Post Tenebras Spero Lucem.

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