• 2021-09-20
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De vuelta la investigación

Después de unos años en los que la producción científica no fue una prioridad para el Externado, el nuevo rector pretende un giro copernicano y el tema de las drogas es una primera hoja de ruta.

Por: Jorge Fernando Perdomo.
Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Externado de Colombia.

Aún recuerdo una de las reuniones del consejo de profesores en la que el anterior rector, Juan Carlos Henao, al momento de dar obligadamente un “informe” a la comunidad, reconocía, sin sonrojarse, que nuestra Universidad estaba rezagada en materia de investigación. Cuando escuché semejante disparate no lo podía creer, que fuera precisamente el responsable de la política de investigación de una institución el que sin pudor reconociera que de eso hizo poco o nada.

La nueva administración bajo la dirección del rector Hernando Parra Nieto empezó con pie derecho, impulsando la creación de una política de investigación para toda la Universidad, una política institucional que irradie la razón de ser de todo centro educativo y académico a todas las facultades. Para ello designó un comité de altísimo nivel, integrado por tres profesores de diversas facultades: las docentes Clara Arciniegas, Carolina Esguerra y el profesor Bernardo Vela; ellos tienen la gran responsabilidad de diseñar los lineamientos de dicha política, socializarlos y discutirlos con toda la comunidad académica y ponerlos en marcha en los próximos años.

Jorge Fernando Perdomo, profesor de la Universidad Externado de Colombia.

Considero que ya la solo idea de tener una política de investigación oficial, clara y legitimada desde el cuerpo docente es un gran paso en la reconducción del Externado como centro de pensamiento y de construcción de conocimiento. Esto se complementa también con el diseño de una política editorial para nuestra Universidad; en efecto, también hay un nuevo comité editorial que empezó hace poco a pensarse esta política, la cual por supuesto deberá ir de la mano de aquella de investigación.

Parte de este giro, que yo llamaría copernicano, es la gran propuesta que ya ha hecho el rector a la comunidad externadista de abordar investigativamente desde lo académico y científico, con mucha seriedad e incluyendo todas las aristas posibles la eterna discusión mundial sobre el problema de las drogas. Así como lo oyen, quiere el nuevo rector que sea la Universidad Externado un referente de investigación en torno a las causas, formas y consecuencias en todos los ámbitos, en lo social, político, económico, etc., de la producción y el consumo de drogas. Por supuesto que lo que se pretende con este tipo de reflexiones es llegar a conclusiones que sirvan de propuesta de solución al problema, quizás poder aportar desde la academia una visión alternativa a la tradicional de represión y criminalización que, como sabemos y hemos vivido en carne propia, no ha dado frutos.

Que la Universidad se meta en este tema como parte de su política de investigación es sin duda una lectura adecuada y moderna del problema y de las necesidades del país.

Desde la Cumbre de las Américas de 2012 en Cartagena se ha venido discutiendo a nivel internacional sobre la necesidad de nuevos enfoques en la problemática sobre las drogas. Fruto de ese encuentro, los presidentes de Colombia, Guatemala y México dieron una formal declaración solicitándole a la ONU iniciar un proceso de sesiones extraordinarias para abordar el problema desde otras perspectivas, por ejemplo, desde la salud pública. Efectivamente el UNGASS, como se conocen por sus siglas en inglés estos periodos de sesiones extraordinarias, se dio en 2016 poniendo el tema en la agenda mundial. Mucho se discute sobre el éxito o no de ese encuentro; en todo caso fue el escenario donde el Estado colombiano y otros muchos pudieron exponer la necesidad de un política moderna en el entendimiento del problema de las drogas.

Recuerdo que hace ya varios años tuve el privilegio de asistir como jefe de delegación de Colombia a la Convención de Viena sobre estupefacientes; una de las cosas que más llamó mi atención fue el lema con que nació esta institución “por un mundo libre de drogas” y que sigue siendo el norte de toda la política mundial contra las drogas. Varias décadas después entendimos que ello no era más que una utopía y que la solución camina por otros senderos, que son los que muy pertinente, sagaz y atrevidamente el nuevo rector quiere poner a recorrer a la Universidad.

Celebro la gran idea del rector, quien fiel a su estirpe liberal propone con valentía uno de los temas tabúes, para de esa forma reconducir a la Universidad hacia lo investigativo y, de paso, hacia temas importantes y decisivos para el país. 

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