La Decana y los medios

Adriana Zapata irónicamente hizo público su nombramiento en los medios de comunicación, los mismos que hace unos meses censuró. ¿Memoria selectiva u oportunismo?

Por: Ramiro Bejarano.
Profesor emérito de la Universidad Externado de Colombia.
Ramiro Bejarano, profesor emérito de la Universidad Externado de Colombia.

Bienvenida la Decana de la Facultad de Derecho, ahora que habiendo sido ungida por el dedo omnímodo del Rector, se acerca al poder con buen tono y, sobre todo, despojada de las prevenciones que acusó en la memorable asamblea profesoral del 1 de octubre de 2018. En esa reunión, la entonces directora de uno de los departamentos de la Facultad, impulsó y promovió una propuesta a la asamblea profesoral, la cual fue presentada al final de la misma cuando ya el agotamiento y el tiempo habían desmantelado el quorum y en el salón solo quedaban sus amigos y la excluyente moderadora de la jornada que concedía la palabra, según sus preferencias e intereses. Esta fue su propuesta:

Conscientes  de la importancia de los debates y consensos a los que hemos llegado, consideramos relevante insistir y resaltar lo acordado en el mes de abril de este año, en el sentido de mantener las discusiones alejadas de los medios de comunicación, con respeto por el nombre de la Universidad y de las formas, elementos que nos permitirán fluir (sic) en el disenso. También insistimos en no replicar mensajes o realizar afirmaciones en medios de comunicación o redes sociales con contenido que puede ser constitutivo de afirmaciones deshonrosas o falsas, que afecten el buen nombre de la Universidad o cualquiera de sus miembros”.

La propuesta no fue aclamada, como seguramente lo esperaba su postulante, pues no faltó quien alertara sobre el peligro de que en el otrora centenario templo del radicalismo derrotado en la batalla de la Humareda se pudiera adoptar una medida de tinte censurador. Ante esa advertencia, se le introdujeron algunas variantes a la propuesta que sin ser del todo modificada quedó aprobada honrando el mismo propósito y finalidad de la inicial, así:

Conscientes  de la importancia de los debates y consensos a los que hemos llegado, consideramos relevante insistir y resaltar lo acordado en el mes de abril de este año, en el sentido de mantener las discusiones al interior de la Universidad y de las formas, elementos que nos permitirán fluir (sic) en el disenso. La Asamblea rechaza las afirmaciones falsas realizadas en medios de comunicación y redes sociales”.

Era evidente que para octubre de 2018 la hoy Decana miraba con distancia el papel de los medios en la inocultable crisis de la Universidad, que sigue vigente y creciendo, pero ahora elevada a tan importante posición, por fortuna, ha cambiado positivamente de criterio.

La comunidad de nuestra Universidad todavía no le ha oído un solo discurso, porque ni estudiantes ni profesores han sido convocados para oír sus directrices; empero ya ha dado las primeras señales de lo que podría ser su tarea, paradójicamente, a través de los medios de comunicación que hace unos meses le incomodaban tanto que proponía a los externadistas mantenerse “alejados” de ellos.

En efecto, una primera entrevista en Semana.com y un publirreportaje en la sección de Asuntos Legales en La República, anuncian la que sería la agenda de la histórica Facultad. A juzgar por tales revelaciones mediáticas tal parece que los tiempos del humanismo en la formación de un jurista libertario, su educación en los temas de la paz, el derecho agrario, los derechos humanos y el derecho internacional humanitario, urgentes y necesarios en estas horas de reconciliación nacional, tendrán que esperar a concretar el empeño de educar abogados capaces de comprenderse con los ingenieros y de competir en el complejo universo de la infraestructura de las 4G.

En vida del Rector Fernando Hinestrosa, la hoy Decana propuso sin éxito una reforma similar del pensum pero para habilitar a los estudiantes en conocimientos contables o financieros. Los tiempos y las personas cambian, ya hoy lo primordial son las 4G y los medios no son inconvenientes.

Amanecerá y veremos.