El talante externadista

El talante externadista

Por: Juan Pablo Estrada.
Profesor de la Universidad Externado de Colombia.

El maestro Fernando Hinestrosa confiaba en que dos características estarían inmersas por siempre en el ADN de la Universidad: un alto sentido de la ética y lo que el denominaba el Talante Externadista.

La primera de las apuestas es dura. La Universidad recibe hombres hechos y derechos, con valores definidos en sus hogares y perfilados ya en buena medida por su formación en el colegio. No obstante, corresponde al cuerpo profesoral educar con el ejemplo. Cuánto daño han causado a nuestra comunidad los egresados y dolorosamente también algunos docentes, que han extraviado el camino y ratificado la sentencia de la sabiduría popular que señala que “el que cree que la plata lo es todo, termina haciendo de todo por la plata”.

Juan Pablo Estrada, profesor de la Universidad Externado de Colombia.

No le tocó al Dr. Hinestrosa ser testigo de los escándalos recientes que han tocado las fibras de la comunidad externadista. Por fortuna esas ovejas negras –me refiero a los que ya aceptaron sus culpas ante sus jueces naturales y no a lo que mantienen a salvo su presunción de inocencia– no son todo el rebaño y siguen siendo más los externadistas que con su actuar pulcro en el ejercicio profesional, así como en el desempeño juicioso de responsabilidades públicas, le dan lustre a nuestra centenaria casa de estudios.

La segunda de las características que el Dr. Fernando se ufanaba de encontrar en todo Externadista era lo que denominó el Talante Externadista. Empezando mi ejercicio de litigante por allá en el 2003 y luego de diez años de servicio público, me vi involucrado en una polémica con un ex Ministro de Estado y ex Alcalde Bogotá. El cruce epistolar se hizo público y el Dr. Hinestrosa me invitó un café en la Rectoría, pues quería conocer detalles de la ácida disputa. Oída mi versión, me dijo con su inconfundible voz “Estrada, no estoy muy de acuerdo con usted en el fondo del asunto, pero su forma de proceder fue la correcta y honra el Talante Externadista”.

No cometí la torpeza de pedirle una definición, pues entendí que para él no era otra cosa que actuar conforme el dictado de las convicciones, con libertad, sin temor, sin guardar silencio frente a lo que no nos parecía correcto.

Hoy una de las paredes del bloque A por el que forzosamente se desplaza la mayoría de los estudiantes destaca el pensamiento de quien orientó nuestras naves por más de cuarenta años. Allí se lee “Su Universidad, nuestro Externado, nació como una afirmación valerosa, altiva de libertad, tolerancia, respeto mutuo, teniendo como valor supremo la ética radical. En este credo democrático se formaron nuestros mayores, nos formamos nosotros y usted se formará. Ética de la convicción y no del temor, y menos del oportunismo”.

Por eso me resulta inexplicable, por decir lo menos, que ante la crisis que ha vivido nuestra Universidad en este 2018, de la que sin duda saldrá fortalecida, el Talante Externadista de muchos de los profesores esté brillando por su ausencia.

¿A qué horas el proceder de algunos está signado por el temor y por el oportunismo?  Me irrita oír de colegas y amigos la frase “yo no estoy de acuerdo con eso, pero para qué meterse en líos” o “a mí me han tratado muy bien y yo no pateo a lonchera” No. Esos no son los valores con lo que nos formaron. Si queremos honrar la memoria del Dr. Hinestrosa y que sus dictados no sean solo letra muerta que adorne paredes y sirva para citar en discursos, nos corresponde recuperar el Talante Externadista y ello comporta no guardar silencio frente a lo que creemos que está mal.

Hacer crítica constructiva y respetuosa, deliberar, debatir sin miedo, aportar para la construcción de un Externado cada vez más grande. Y a nuestras directivas le es imperativo garantizar que el Talante Externadista no se convierta en un defecto de algunos, sino que siga siendo una virtud de todos. Solo así podremos seguir formando hombres libres como lo venimos habiendo desde hace ciento treinta y dos años.

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