El comité de impulso del Externado

El comité de impulso del Externado

Este organismo debe superar la excesiva benevolencia a la actuación del Rector, caracterizada por su reiterada procrastinación y evidente manipulación.

Por: Hernando Parra.
Profesor emérito de la Universidad Externado de Colombia.

La reunión de profesores celebrada el 3 de abril del año pasado configuró sin lugar a dudas un hecho histórico en la vida del Externado, pues convocada simplemente para motivar un supuesto respaldo a la prórroga del período del Rector, despertó súbitamente -ante la simple lectura de una disposición estatutaria- la figura del Consejo de Profesores, órgano de clara estirpe democrática y participativa, acorde del todo con los principios fundantes de nuestra Casa de Estudios.

Ante esta nueva realidad, y con el evidente propósito de avivar la criatura, el cuerpo profesoral reunido entonces con la significativa presencia de miembros de todas las facultades, encontró que la primera tarea que le correspondía atender era la de darse su propio reglamento, y  para coordinar esa actividad se propuso la creación de un llamado Comité de Impulso, espontáneamente conformado por varios docentes, quienes además de expresar su deseo de contribuir a esta causa, dieron a conocer algunas iniciativas, merced a las cuales recibieron el respaldo expreso y tácito de casi todos los asistentes.

Pasado mucho más de un año, puede llevarse a cabo un balance de la gestión adelantada por el mencionado Comité, para afirmar que la devoción y dedicación de sus miembros, su compromiso con el proceso, y el solo hecho de conservar vigente el propósito que los inspiró, merece el reconocimiento de todo el estamento docente.

Hernando Parra, profesor emérito de la Universidad Externado de Colombia.

Sin menoscabo de lo anterior, es hora de hacer un llamado a este Comité para que supere el estado de excesiva benevolencia y cierta candidez que ha asumido ante la actuación rectoral, caracterizada por su reiterada procrastinación y evidente manipulación.

En cuanto a lo primero, inaceptable e irrespetuoso fue el tratamiento otorgado al estudio del reglamento del Consejo de Profesores, cuando luego de su remisión al Consejo Directivo, su evaluación sólo inició cuatro meses después, para no mencionar las incumplidas promesas de convocatoria a elección del Consejo Directivo de la Universidad formuladas ante dicho Comité; y en cuanto a lo segundo, los términos de la aprobación del reglamento del Consejo de Profesores reflejan de manera clara el deseo porque dicho órgano estatutario no logre  estructurarse como cuerpo deliberante en la Universidad.

Ciertamente, las disposiciones de este reglamento finalmente aprobadas por el Consejo Directivo, contemplan aspectos que no permiten, ni su consolidación, ni su funcionamiento, pues los altísimos porcentajes de quórum tanto deliberatorio como decisorio, así como la exigencia de su conservación durante las reuniones, y  la  compleja integración de la Secretaría del  Consejo de Profesores, lo conducirán a su absoluta inoperatividad, en la práctica.

Es el momento entonces de promover por parte del Comité de Impulso una nueva revisión del reglamento del Consejo de Profesores y de incluir nuevas temáticas para su consideración, de tal suerte que se conjure así el estado de aletargamiento en que se encuentra. Como nuevos asuntos a tratar se destacan el estatuto docente, “otra promesa incumplida”, el estímulo a la formación de profesores en el exterior y la exigencia de una debida rendición de cuentas por parte de los administradores de la Universidad.

El Comité de Impulso no se puede extinguir, sin asegurar el buen futuro del Consejo de Profesores. ¡Este es su Desafío!

Adenda: ¿Tiene el Rector la competencia exclusiva para convocar elecciones al Consejo Directivo de la Universidad?

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