El cartel de las faldas del Externado

El cartel de las faldas del Externado

Presuntos casos de acoso sexual en la Universidad no han salido a luz pública por el silencio de la administración actual. ¿A qué le temen los directivos?

Por: Juan Simón Vásquez.
Ex Representante de Estudiantes ante el Consejo Directivo de la Universidad Externado de Colombia.

En recientes noticias de la Universidad Externado de Colombia, aunque conocidas por muchos e incluso denunciadas y tildadas de calumnia por la administración actual, se conoció una red de acoso sexual laboral por parte de funcionarios cuyo prontuario no era ajeno a las directivas, por el contrario, tolerado por años en esa casa de estudios: El cartel de las faldas.

En efecto, fruto de la incapacidad de la administración actual para establecer un verdadero liderazgo y la necesidad de lograr adeptos en sus filas, ésta ha tolerado, por no decir que ha promovido con su silencio, una red desarticulada de acoso sexual a trabajadoras de la institución, hasta donde sabemos que solo involucra a funcionarias y como veremos más adelante, estudiantes.

No es casualidad ni sorpresa que, en diferentes dependencias de la Universidad, se observen este tipo de circunstancias a partir de las cuales una persona, con el propósito de proteger su estabilidad laboral o académica, deba apelar a acceder a pretensiones lujuriosas de jefes, e incluso docentes, pervertidos.

Juan Simón Vásquez, Ex Representante de Estudiantes ante el Consejo Directivo de la Universidad Externado de Colombia.

Hoy nos convoca una lamentable circunstancia que la persona afectada evidenció públicamente y conllevo a la renuncia del Director de Recursos Humanos, conocido entre los funcionarios como alias Jorge 50 -el 50, alude a la remuneración por servicios constreñidamente prestados- por presuntos actos de acoso sexual, empero estas líneas tienen por objeto hablar de lo que no se ha dicho hasta el momento, muy a pesar, de la estrategia de la administración actual por años, tendiente a mantener en silencio este secreto a gritos -entre los trabajadores-, y tildar de calumnioso a quien evidencia alguna de las tantas realidades que perturban la transparencia y buen andar del Externado, no gratis, la Universidad ha optado por comprar el silencio de las víctimas el que ha avaluado en 20 millones de pesos.

Según diferentes víctimas, la administración que lidera Henao habría tenido conocimiento de estas situaciones, e incluso escuchado los audios, que ha optado por desmentir en protección de personas cuya fidelidad requiere.

No obstante, corresponde ahondar en las circunstancias, en las cuales, las personas afectadas no han querido, o podido, evidenciar a la comunidad estas situaciones de acoso. No es una cuestión que genere novedad –como al comienzo establecimos-, como tampoco es una situación exclusiva de una persona o de una dependencia, pues existen múltiples quejosas que hoy viven esas circunstancias, porque la solución nunca es callar, por el contrario, resonar tan suerte que sus voces perturben al agresor en protección de sí mismos y de quienes los sucederán en la red de acosados.

Con la protesta que hoy convoca estas líneas, también hacemos un homenaje a las personas que, en el intento, han fenecido en la lucha, y que, de alguna u otra manera, han permitido institucionalizar en el tiempo el acoso sexual.

La verdadera pregunta es ¿Dónde están las medidas, o cuando menos, el interés de la administración actual en estas graves denuncias que han conocido y han optado por ocultar en perjuicio de la víctima y protección del victimario? Hemos sido advertidos por las propias víctimas, que estas conductas despiertan el escepticismo del Rector, jamás su interés. Situación muy oportuna para congraciarse con las personas que necesita para proteger su silla a la que, según él no está atornillado –pero no está dispuesto a tener destornilladores cerca-.

Los padres de familia de los estudiantes, los trabajadores y trabajadoras, los padres de estos, compañeros sentimentales, y en general, los miembros de la comunidad universitaria y sus seres queridos, demandan de la Universidad medidas contundentes y reales tendientes a construir un ambiente de tranquilidad y no la incertidumbre de un ambiente hostil donde prevalezca el acoso, no solo sexual, sino de ninguna naturaleza. Aspecto en el que la Directiva de la Universidad ha incurrido en mora, como en todos los aspectos que demandan la institucionalización de esa casa de estudios.

Juan Carlos y Martha deben ir a la tribuna pública a explicar cuántos casos de estos han conocido y “no ha sido con ellos”; y que compromete a los trabajadores. ¡Es hora de sindicalizarse!

Un comentario en “El cartel de las faldas del Externado

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    el 31 julio, 2019 a las 9:41 pm
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    Pregunta, si eso no es nuevo o no es de hoy o de éste año, que hizo usted como representante?
    Dónde estaba usted cuando se escuchaban tales rumores?
    Dónde están los soportes?
    Cuál fue su papel en dicho consejo?
    Cuáles fueron sus acciones para que dichas falencias salieran a la luz
    O mientras eso sucedía usted estaba ocupado buscando un puesto en dicha Universidad
    Sería bueno una explicación por parte de usted y de otros.

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