¿Cuándo tendremos una administración al servicio de la academia?

¿Cuándo tendremos una administración al servicio de la academia?

La hipertrofia nociva del aparato administrativo en la Universidad ha generado el menosprecio de los procesos académicos e investigativos, realidad que continúa ignorando la dirección del Externado.

Por: Hernando Parra.
Profesor emérito de la Universidad Externado de Colombia.

En las instituciones educativas una premisa esencial de su funcionamiento la configura el hecho según el cual, los procedimientos administrativos se encuentran establecidos exclusivamente para facilitar y promover el desarrollo de la actividad académica. Sin embargo, en el Externado ésta ecuación se encuentra invertida desde hace algo más de diez años, al extremo de que hoy resulta posible afirmar que en nuestra Casa de Estudios la academia está subordinada por entero al capricho burocrático de la administración, es decir,  al poder de quienes desconocen el rigor de las tareas docentes e investigativas, pero prevalidos del poder que les otorga la facultad ordenadora de recursos, fungen como inquisidores omnímodos frente a  las iniciativas de profesores e investigadores.

En adición, resulta evidente la proliferación de inoperantes comités, que sólo sirven para disimular los actos impositivos de la Secretaría General, a más de la multiplicidad de formatos y firmas, que se hacen aparecer como indispensables para la adquisición o aprobación de cualquier nimiedad. Todo este conjunto de trámites inocuos, pone de presente no sólo el rezago en que se encuentra sumida la gestión de la Universidad, sino primeramente la ausencia de confianza en la capacidad decisoria de funcionarios y docentes, sometidos por ello al control anacrónico y déspota de la llamada dirección financiera.

Frente a esta particular circunstancia, causa cierta curiosidad advertir cómo el riguroso control para los gastos menores -que se hace aparecer como muestra de austeridad- desaparece del todo cuando se trata de comprometer recursos mayores, como los destinados a la adquisición de plataformas tecnológicas como SAP o el Banner, o a la contratación de asesorías especializadas como aquella celebrada con el ilustre ex Rector de la Universidad de los Andes, cuyas conclusiones continúan ocultas, luego de haber sido pagados muchos millones por esa labor.

Hernando Parra, profesor emérito de la Universidad Externado de Colombia.

Varias preguntas surgen entonces referidas al control de las grandes erogaciones de la Universidad, por ejemplo, en las citadas plataformas tecnológicas, que entre otras cosas no han solucionado las necesidades de las diferentes unidades académicas. El sistema SAP colapsó y nunca resolvió los requerimientos del pregrado, pues después de muchos años y cuantiosos giros, varios procesos continúan ejecutándose hoy de manera manual. Otro tanto ocurre con el sistema Banner en posgrado, ¡Una nueva frustración!

Así pues, cabe preguntarse: ¿Se ha informado debidamente a la comunidad externadista sobre el despilfarro en la experimentación con estos sistemas operativos, o sobre las cuantiosas sumas pagadas por honorarios a asesores e intermediarios partícipes en estas labores? Una rendición de cuentas pormenorizada de todo ello está en mora de ser presentada.

Lo incuestionable e irrefutable es que la hipertrofia del aparato administrativo en la Universidad es del todo nociva, y ha conducido inequívocamente al menosprecio de los procesos académicos e investigativos, realidad que continúa ignorando la dirección de la Universidad.  De cara a esta verdad, solo nos queda la ilusión de que los nuevos miembros del Consejo Directivo la reconozcan, antes de que sea demasiado tarde.

Adenda: Exiguo el incremento salarial,  pero generoso el aumento de la inversión en Sociedades Bolívar. ¿El actual Consejo Directivo habrá autorizado expresamente ésta última?

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